Lo interesante de conocer nuevas personas, es ver como algunas, al conocerte, abren su corazón y parece como si sirviéramos de oídos atentos para que el otro haga catarsis.
Las vidas solitarias en la migración tienden a eso, a
buscarse entre unos y otros, jugar a encontrar esa persona con la que haces química
para quizás sacar todo la carga que llevas sobre los hombros desde hace mucho tiempo.
Personas que han migrado solas, madres solteras con hijos.
Mujeres solteras, que viajan sin pareja, hombres que vinieron solos también.
Que por más amigos que se hagan, planes sociales, conciertos, fiestas, cenas
con amigos, aun la sensación de estar solos permanece. Porque han dejado en el país
de origen a su familia. Su gente importante.
Entonces, se vuelve interesante como me cuentas sus cuitas,
con tanta confianza como si nos conociéramos desde hace mucho. Como si lleváramos
una amistad y conocimiento de años atrás. Entonces escuchas tantas historias,
de amores perdidos, de familias lejanas, de llamadas infinitas, de los planes
de migración, de las esperanzas metidas en abogados, de los orígenes de sus
proyectos, de los destinos trazados y las metas que se quieren lograr.
Cada uno redacta tras una cerveza o una pizza las
expectativas que tiene, la familia que dejaron, las historias de quienes eran
antes de venir aquí, de lo que perdieron o ganaron al cruzar la frontera.
De sus logros, de sus pérdidas. Entonces nos volvemos oídos
y a veces también abrimos el corazón.
Lo interesante es que conocemos tantas historias, tanta humanidad, tanta creatividad, tanto origen, tanto destino en medio de algunos planes que parecen a veces en común con tantas personas.
A veces guardamos algunos dolores del pasado que nos antecede al momento de conocernos. Encontramos el momento preciso, la persona indicada para compartir y desahogar nuestras frustraciones. Pero tambien encontramos, otras veces personas que nos motivan, que nos recuerdan las metas y propósitos que nos dibujamos en el principio de toda esta odisea.
Momentos pequeños que nos vuelven a hacer grandes.
Me quedo con lo ultimo,...porque es la catarsis mas exacta de lo que se vive dia a día
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