lunes, 3 de febrero de 2025

He atravesado el espejo

Cada mañana, luego de levantarme veo mi reflejo en la pantalla del televisor. Mi cabello habla por sí solo, los bucles en fiesta y me cuentan si he dormido bien o no, o si las coletas que han quedado en él no me han dejado dormir.

Cuando voy al baño me veo de nuevo reflejada en el espejo, una imagen más clara que la de la habitación. En la imagen veo la mujer cotidiana, que lucha contra la luz en sus ojos recién abiertos en contraste con la oscuridad de la madrugada.

En esa imagen alcanzo a empujarme para salir vencedora de esa lucha entre la responsabilidad y la pereza.  Después de salir de la ducha mi imagen refleja una mujer pálida, de cara lavada, cabello aplastado, con la piel de gallina, apabullada por el frío y aferrada a la toalla que le cubre sus carnes. Un diamante en bruto para ser perfilado con ropa, maquillaje y actitud!.

Se bien que bajo esa toalla se esconde un cuerpo entrado en el cuarto decenio de la vida, con unas cuantas líneas marcadas por los años vividos pero que gritan toda la experiencia: trabajo, aprendizaje, amor propio, amor recibido, orgullo y satisfacción de sortear cada día. Otros pedacitos de piel que se conservan nuevos, tersos, suaves que están a la espera del recorrido que aún falta, inviernos y primaveras que están por ocurrir, caminos marcados y que no se han marcado también.

Cada día he atravesado el espejo intentando hacer una conversación con ella, conmigo. Pero solo hablo desde mi pensamiento, me gustaría que la imagen me contara algo de mi misma, de esas verdades calladas a veces por mis pensamientos.

Ella, a través de esa ventana me muestra la mujer que soy y me recuerda la mujer que quiero llegar a ser. Busco mejorar el reflejo y que mi realidad esté cada vez más próxima al cuerpo, mente y alma de la mujer que veo y de la que me siento orgullosa de ser.




Ikigai: "razón de ser"

  Ikigai (生き甲斐) es una palabra japonesa que suele traducirse como "razón de ser" o "razón para vivir" . Pero, en reali...