Es una buena pregunta… como dijo alguien, es una pregunta para tejer. 🧶
Creemos saber quienes somos, pero cuando lo vamos a materializar en palabras para poder describirlo en una entrevista, donde el estrés se lleva la calma por delante intentando saber si lo que estoy tratando de describir es correcto para ser contratado o no. Es una odisea.
O describirlo en formularios colocando
la información en espacios demasiado cortos para expresar todo lo que llegó a la mente. O demasiado amplios
para mi redacción concisa. Pérdida de tiempo, no somos cuadrados.
Pensar en quien soy nos lleva a mirarnos al espejo. Descubrir o ser lo suficientemente seguro en sí mismo para identificar nuestra
realidad. Mencionar y resaltar las habilidades y creernos lo bueno que tenemos. Pero también reconocer con humildad los aspectos que tenemos que mejorar y aun así intentar
expresarlo de la mejor manera. ¿Dificil no?
Y si lo queremos complicar mas, ¿Quiénes queremos ser?
Dentro de la respuesta a veces nos ciega la edad, ya para qué quiero pensar en que quiero ser, si no tengo el tiempo porque siento que la vida se me va a ir en la siguiente esquina de la existencia.
Entonces concluyo, nos olvidamos de quien nos gustaría ser y nos quedamos con lo que
somos. Ni siquiera sabemos que somos para intentar mejorar o
ajustar lo que somos y quizás de esa manera, sea mas sencillo llegar a lo que nos gustaría ser.
Un total juego de palabras… espero que quien me lea
profundice un poco y realice su análisis. Me iré lento, porque se me llenó la
cabeza de estas reflexiones profundas y me equivoque en el numero de puntos en esta vuelta! 🧶
¡Como siempre, un gracias inmenso! ¡Buen comienzo de mes!
Creo que describir quiénes somos es como intentar atrapar el río con las manos.
ResponderEliminarCuando creemos haber encontrado una definición, ya cambió algo. Una experiencia nos transformó, una pérdida nos enseñó, un abrazo nos acomodó una pieza que estaba fuera de lugar.
Por eso cada vez me convence más la idea de que no somos una respuesta, sino una búsqueda.
Soy la niña que fui, la mujer que aprendió a levantarse, los errores que me hicieron revisar el camino y los sueños que todavía me mantienen despierta.
Quizás la pregunta no sea solamente quién soy, sino qué de mí sigo eligiendo cada día.
Porque hay algo hermoso en reconocernos incompletos. Nos permite seguir creciendo sin sentir que llegamos tarde.
Y respecto a quién quiero ser, me gusta pensar que no se trata de convertirme en alguien distinto, sino de acercarme cada vez más a mi esencia.
A esa versión que vive debajo de los miedos, de las obligaciones y de las etiquetas.
Tal vez al final de la vida no nos definan los formularios ni las entrevistas, sino la huella que dejamos en quienes nos cruzaron.
Y esa respuesta, afortunadamente, se escribe todos los días.
Saludos
Adri, me encantó tu respuesta. Un placer conocerte a través del blog. Tus palabras hacen el escenario para sentarme con un café a conversar contigo. Gracias!
ResponderEliminarGlenda querida es mutuo el placer. Tú con el café y yo con mi mate sería un gusto. Ves a la vida como yo siempre mirando el vaso medio lleno, empática, llena de dudas pero con una resiliencia a pruebas de balas. La tristeza, el desamor, las pérdidas te anudan el alma pero no te arrancan las ganas de seguir, porque somos personas agradecidas y honramos nuestras raíces. Abrazo en el alma, y tienes en mí a alguien que puede escuchar, debatir, hablar sin la mirada de un juez, porque estoy así me siento contigo. Me pongo mas melancólica con los años jajj pero mis 53 no me pesan los honro agradecida a Dios...
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