Mirar el cielo, observar las aves como sistemáticamente, de forma ordenada, dentro de su orden, vuelan de un lado a otro de acuerdo a la estación del año, eso es la versión mas natural de la migración. Ellas buscan nuevos habitats para hacer sus nidos, ver crecer sus crias, convivir en comunidad, y después de un tiempo, volver a migrar, como un ciclo que se repite cada verano o primavera.
No se mucho sobre aves, pero admiro la capacidad de soltar y de moverse a otros lados, de iniciar de nuevo sin nada bajo sus alas. Buscando nuevos espacios, acomodándose a nuevos árboles y viviendo con nuevos recursos.
Las personas también migran, de acuerdo a los estados de vida, a veces de acuerdo a los estados de ánimo. Hacerlo por instinto sería fácil, con una resilencia infinita, una inmensa capacidad de soltar: el pasado, la familia, sus nidos y moverse a otro sitio sin preparación ni apego a nada. Solo con lo que se tiene al lado, los de su misma especia y lo que alcanzaron a cargar entre sus picos.
Pero para las personas hoy en día es más complejo. El mundo, los paisajes, el planeta no tienen fronteras, pero la sociedad si y los impone. Entonces debes cargar un pasaporte, un documento que te hace proveniente de un suelo y que para poder pisar otro suelo debes identificarte y reportar un sin numero de antecedentes y esperar a que del otro lado de la frontera te acepten, que les gustes, que los convenzas a veces sin argumentos de recibirte.
En lo personal aun es más complejo, cargas el estres de que los agentes fronterizos te acepten, pero en tu espalda cargas la maleta de tu familia que te empujo o que en otros casos se negó que te fueras, se negó a desprenderse de ti. Entonces todo emocionalmente se vuelve más complejo. El pensamiento concluye solamente: "quisiera ser un ave".
Desde épocas primitivas, las migraciones se dieron por doquier, en diferentes zonas del planeta. Por eso actualmente somos personas resultado de tantos cruces de razas, asi que por naturaleza el hombre es migrante. Es un ser inconformista, emprendedor, que siembre busca su bien-estar. Pero las leyes lo hacen todo dificil, las sociedades hoy en dia son mas dificil. Queremos lo mejor para nuestros hijos, pero ellos ya estan inmersos en una sociedad que los consumió, de la cual es muy dificil huir, porque de cierto modo te han construido a su imagen y semejanza.
Pero hoy llevamos maletas llenas, no solo de documentos e identidades, tambien cargamos comida que queremos llevar, objetos que son recuerdos de gente que ya no está, la cobija que nos deja dormir, la almohada cómoda, mis zapatos preferidos, hasta quisieramos cargarnos el comedor porque lo consegui con mucho esfuerzo. Son cosas que quizás se consiguen en el lugar destino, pero las que llevamos van cargadas de sentimientos, valía sentimental, valor economico. Entonces, la migración se hace mas dificil.
En mis cuentas voy en la tercera oportunidad de migrar, esta última, aunque ha sido la mas extensa no difiere mucho de los sentimientos de incertidumbre, de inseguridad, de estres. Cada migración ha sido una época diferente de mi vida, acompañada de diferentes personas, con distintos objetivos, pero llena de convicciones y valores personales. De cada una he aprendido un montón de vida. Cada movimiento ha forjado en mi caracter. En cada viaje he ido mas libre, solo con alas, solo con un bocado en la boca.
Puedo concluir que he salido de mi zona de confort, Que sigo incomodándome para buscar un mejor bien-estar. Que emprendo un nuevo viaje para cerrar ciclos, para huir de donde no me siento bien. Pero espero de todo corazon que esta oportunidad sea la vencida, sea la definitiva, sea la que logre quedarme con quien estoy y como estoy. Y trabajar en emprender por otras actividades, que no impliquen volar.
A veces Dios nos mueve de un lugar porque por si solo no sería posible. Nos da las herramientas para pararnos en ese nuevo espacio, aunque al principio sea imperceptible. Te deseo que encuentres lo que buscas qué tus raíces hagan eco de tus alas. Abrazo desde Argentina
ResponderEliminarHola!.. gracias por escribirme mi fiel lectora. Gracias por tus buenos deseos. Y como dices, confiar en Dios, confiar en esas herramientas que nos da. Un abrazo desde el norte de América!.
ResponderEliminar