miércoles, 29 de enero de 2025

Drama y Comedia

Estuve viendo una miniserie en Netflix, "Desde Cero". Una mezcla de temáticas cotidianas, la normalidad de construir una pareja, un hogar en condiciones normales de austeridad, de mucho amor, de paciencia, de autocontrol y con la firme esperanza y fe que todo saldra bien.

Tiene ingredientes que llaman la atención, una pizca de drama, una pizca de comedia, de muestra cultural de varios paises, diferentes lenguas y al final un elemento fuerte, que a la vez marcó mi vida: un enfermo terminal de cáncer en medio de una red de apoyo familiar, con una comunidad de soporte creyentes y no creyentes. 

Es una realidad, todos nos iremos de este mundo, nuestra vida tiene una fecha de caducidad marcada en el tiempo. No podemos elegir la forma, ni el camino que nos llevará a ese momento. Pero quizas si podriamos elegir las personas para que nos acompañen en una situacion de éstas y ademas ser excelentes seres humanos para ganar ese derecho o esa bondad de quienes nos rodeen para que nos cuiden o nos acompañen en ese final y que nos toque un poco menos solos.

La enfermedad terminal del protagonista, lleva a su esposa a dividir sus horarios entre el hospital, su trabajo, su casa, su hija y además de verse ella sumida en una tristeza que debe ser minimizada por la responsabilidad que conlleva ser la cuidadora de su esposo. A su vez, cuenta con una red resistente de familiares y amigos que sin responsabilidad alguna hacen sus veces de cuidadores, de compañía, de tíos sustitutos para su hija.

Con mamá viví algo muy parecido a la serie. Yo era su cuidadora, y el cancer la llevó a los cuidados paleativos en casa, a morir en casa. Dividí mi tiempo entre el paciente, el hospital, la buúsqueda de medicamentos, el trabajo, y mantener la casa. No habían hijos, ni otros que dependieran de mamá y/o de mí. Pero ademas del oscuro escenario, conté con una red inmensa de apoyo. siempre conté con alguien para que me ayudara a hacerle compañía a mamá, siempre hubo alguien que llegara a hacer visita, a orar con ella, a distraerla, a escucharla, a leerle, a llevarle algo de comer, a cocinarle, siempre hubo alguien que ayudo a bañarla, a vestirla, a arreglarla, a acomodarla, a cargarla. Conté con personas con quienes nunca había imaginado contar. 

De todo esto se tratan los cuidados paleativos, cuando ya no hay esperanza y el paciente decide solo esperar su momento. Mientras tanto quienes estamos a su lado compartimos con él sus ultimos tiempos, intentando calmar su dolor, en darle la comodidad, en hacerlo sonreir mientras este conciente y en mi caso, permanecer a su lado hasta su ultimo respiro y contando con amigos profesionales de la salud que nos apoyaron en su ultimo momento y en las oraciones postmortem. 

Desde su muerte doy gracias a Dios por haberme dado la oportunidad de cuidarla, de acompañarla, de haber tenido esos momentos con mamá. Doy gracias por la gente que estuvo a mi lado y al lado de ella. Por todas las bendiciones que claramente observé durante sus ultimos meses. Y doy gracias a Dios de haberme dado la fortaleza de no renunciar a mi papel, porque nadie hubiera dado tanto por mamá, no había quien se hiciera responsable de ella, de su cuerpo, de sus temores, de sus lágrimas, de su cuidado cuando ella ya no tenia fuerzas. 

Todo eso fue lo mas duro, lo mas triste y lo mas fuerte de mi vida. Lloré y desahogué con la serie tambien porque me di cuenta, que no hice mal en sentir impotencia, no hice mal en llorar en el baño a escondidas de mamá, no hice mal en enojarme, porque es parte de mi naturaleza. Ojala hubiera visto esta serie antes de todo lo que viví, me hubiera dado ideas para hacer cada dia diferente para mamá antes de irse. Pero igual, lo hice bien, fui respetuosa con sus tiempos, con sus temores, la dejé hablar, contarme su sentir. Se despidió muchas veces. Y hoy estoy por fin contando un poco de mi sentir y convencida de que hice bien las cosas desde la ignorancia de mis actos. De todo esto, Gracias Dios!. 🌹




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